Taller de Poesía  
Mónica Dondena
I - II - III - IV
1 - 2 - 3 - 4
I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX - X - XI - XII


I [Arriba]

Escucha, si puedes,
las lejanas voces
que fueron tu pasado.
Escucha
la brisa, el torrente.
Escucha
el murmullo que arrastra el crepúsculo.
Y cuando no puedas,
escucha tu propio
grito.




II [Arriba]

Es el fin del día
perdido en aromas,
silencios y olvidos.
Es la noche
atormentada de ecos.
Es la noche
que aún espera.




III [Arriba]

Ya no habrá nadie
que mis pensamientos muerda.
Tal vez no habrá
quien me llame
ni divise.
Todo lo arrastraré,
hasta que el alma se hunda
y se mate,
oculta en el abismo
de nadie.




IV [Arriba]

Soy un secreto que aprisionan los sueños.
Quién sino yo, podrá
recorrer la sombra de mis paraísos
y todas mis tinieblas.
En ese reino de encuentros
escucho las voces del amor
y los nombres que son míos.
La vida se desvanece en el pensamiento,
tan distante e inasible
como la luna en la noche.
Y el secreto se transformará en cenizas.




V [Arriba]

Y cuando la tarde entró en su ocaso...

La noche espesa, con sus vagos sueños,
atrapa a los huéspedes del día.
La soledad se agita sobre un tiempo
cansado de olvidos.
Esa oscuridad recorre sitios
que sólo sabe el infinito anhelo...
La circunda un espacio de honda muerte,
de serena espera, de extrañas voces.




VI [Arriba]

Tiempo que corre aprisionado en las venas,
mientras circunda los sueños
y agoniza.
Naufragio de auroras
y noches,
que libera voces y memorias.
Quién le responderá
dónde está el paisaje del último encuentro.
Dónde, el instante de ser nada.




VII [Arriba]

Regresar, siempre el regreso.
Sentidos que agonizan
de palabras y silencios.
Quedan las sombras
del amor en hondos sueños.
Hay nostalgia
y se desnudan las imágenes.
Necesaria es la muerte,
pero tiene olvido.

Hoy nos hemos visto,
en medio de las últimas
sombras.





VIII [Arriba]


Soy un fugitivo. El tiempo,
con su rutinario reloj,
ajeno a todo,
no puede entrelazar
un crepúsculo sin penumbras.

Pareciera que cada
eternidad
tiene instantes vividos
en las sombras
de la nada.

Soy un prisionero
en la absurda búsqueda
del olvido.




IX [Arriba]


Estoy perdido en una memoria
sin imágenes.
Me consume una voz.
Me desgarra un amor.
El fuego de una ausencia.
La angustia de un misterio.

Refugiado en penumbras,
vacío de esperanzas,
llego a otro día.
A otro grito.




X [Arriba]


Podrá el olvido
anidarse en el alma;
sosegarse lo lejano
en una plegaria interminable.

Pero no habrá calma
en el tiempo.
Todo día es un destierro.




XI [Arriba]


Reposan en la noche
memorias,
la intimidad del día.
Los nombres y las voces
de cada último recuerdo.

Todo sucede siempre igual.
Hay algo de eternidad
en el incesante sueño.

Nadie puede extraviarse
en el vértigo de otra luz.




XII [Arriba]


Aquel grito
quebrado de dolor
en el silencio de la nada,
enmudeció la noche.

Qué inerte providencia.
Cuántas ilusiones
naufragando
en el alma.

Te fuiste.
Quedó el dolor.
El vacío en mis brazos.




1 [Arriba]


Hay espacios
para los aromas del pasado.

Hay una última mirada
en cada partida.

Hay sueños que traen
silenciosas y quebradas
imágenes .

Hay algo que se abandona
en la nada.

Hay sombras,
sombras amadas,
que crearon el poema.




2 [Arriba]


Cuando un alma
se queda sin alas
ya no podrá
ni siquiera quebrarse.

Bajo el hondo roce
de perdidas voces
todo se vuelve
delirio
encuentro
partida.

Infiernos del recuerdo.




3 [Arriba]


Un solo grito
hondo, final.

El tiempo
que fue amado
es un destierro doliente.




4 [Arriba]


¡Tanta inquietud
ante mí mismo!
No hay tregua.
El tiempo se apaga.
La noche inagotable
en un rezo atrapará
los latidos
de mi
humana tristeza




I [Arriba]


Conjura la noche
historias
cuyos ecos profundos
arrastró la vida.

El sueño las hundió
en las orillas
de un vacío
adormecido de gestos.




II [Arriba]


Se derramó la vida
sin imágenes
sin límites
sin alma.

Inagotable silencio
olvidado de voces.

     Es esta
la partida final.




III [Arriba]


En esta crueldad
que no tiene nombre
ni porqué
el alma exhausta
se encuentra
en el delirio
de un infierno.




IV [Arriba]


Palabras sin aliento.
Esperanza
con aroma a llanto.
Una espera.
El tiempo
que sin piedad
caerá inerte
sobre las infinitas
formas del adiós.