| Taller de Poesía | |||||||||||||||||||
| Diego Ballor | |||||||||||||||||||
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I
II
III
IV
V
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| I | [Arriba] | Una vez enterré el poema en un lejano erial y germinaron rengos versos venenosos con olor a muerte. |
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| II | [Arriba] | Volver es un tejido que se deshilvana no ir hacia la morada del pasado sino haber caminado siempre con los pies invertidos. |
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| III | [Arriba] | Me sangra la poesía por la boca como una fuga de versos que se escapan por la grieta de la noche escupiendo palabras. |
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| IV | [Arriba] | Alguna vez hemos hablado. Alguna vez lo hemos hecho por vez primera. Hemos conciliado cada objeto con su nombre. Y aquí estamos entre tanto miedo mascullando palabras con los ojos cerrados. Intentando desnudar el fuego del fuego, el agua del agua. Buscando una explicación que nos calle de una vez esta manera de ser hombres. |
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| V | [Arriba] | En todas partes la voz que te nombra. Eres otro, el eco sin forma del canto olvidado. Y apenas si descifras un amor, una pena. Igual te dejaste invitar a esos ritos que nunca fueron tuyos. No eras entonces el enamorado que cortaba pétalos de hielo. Ni el que inmolaba lágrimas en pañuelos prestados. No eras nunca sino ese cuerpo ausente naciéndote en el costado más ciego de tu piel. La simétrica criatura de la que eres espejo. Caminas por las calles y no reconoces tu propio barrio. Han construido para ti la casa más lejana. |
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