Taller de Poesía  
Cecilia Gargantini
1998 I II III


  [Arriba]




Me desplazo por curvas

insinuantes.

El vértigo estimula

mis sentidos.

Me deslizo sin trabas,

sin atajos.

Ondulo, serpenteo, te acorralo,

giro con prisa,

fluyo en torrentes.

Ovillo rectas

en los rígidos rincones

y en haces concéntricos

de luz,

me elevo en rondas,

en espirales de humo.

Toco tu esencia

y la merodeo

en mis danzas circulares.




Tengo deseo del deseo,

deseo de noches espiraladas

sobre espaldas desnudas,

deseo de abriles desangrados

sobre un colchón de hojas,

deseo de ponientes

agujereados de estrellas vespertinas,

deseos de mañanas sin ayeres,

de presentes lanzados al abismo

del tiempo,

deseo de no espejos

ni relojes

que señalen el fluir

monótono

de las horas.





I [Arriba]

Te veo salir
entre las brumas densas de este ocaso.
Y se estrechan las calles
y se agrieta la tierra.

La luna ennegrecida
ya se asoma
rodeada de silencio y de ausencia.





II [Arriba]

Otoño a borbotones,
hojas ensangrentando
los techos y los patios,
recortando los cielos
en formas enramadas,
lloviendo sortilegios
de enigmas escondidos.

Entre mareas de rojos
y marrones,
tus ojos de yeso
apagan las imágenes.





III [Arriba]

"No quiero más de dolor o sombras"
Fernando Pessoa

No quiero más de dolor o sombras,
basta ya de fango entre los dedos,
de arenas en la lengua
cuando soplan los vientos estivales,
de abismos tenebrosos que perforan
la calma de la noche.
Bienvenidos la vida y sus misterios,
los soles de las micas,
el color desangrado de un poniente.
Bienvenida la aurora
en este ocaso.






Cecilia Gargantini Poemas I II III